Un manjar, un dulce natural que crece en cantidad, en verano es un recuerdo añorado. Anaranjado y alabado, un cultivo que crece en todos lados.
Cambiar fondo del poema
Dulce manjar, fruto del verano,
nacido del suelo, sol de la huerta,
anaranjado, tu néctar me oferta,
un abrazo cálido, dulce y temprano.
Alabado seas, don celestial,
te muestras brillante bajo el cielo estival,
creciendo en campos por doquier,
memoria añorada del solsticio fiel.
Milagro en la tierra, jugoso y real,
río dorado, tu esencia es vital.
Llena las cestas de sueños adorados,
melocotón bello, por todos alabado.