Una caja llena de cables y con antenas, lo que hoy en día es uno del montón, en su tiempo fue una gran inversión, una nueva forma de diversión que llenaba de alegría y regocijo a los niños que pocos podían darse el lujo de tener una televisión
Cambiar fondo del poema
En un rincón del recuerdo yace,
una caja llena de hilos y antenas,
un artefacto que el pasado abraza,
luce en el cuarto sombras amenas.
Antes, un tesoro en cualquier salón,
colmaba de asombro a los pequeños,
lujo que compraba la ilusión,
reflejo de sueños y sus destellos.
Con luz y sombras pintaba historias,
desde el cristal llegaban mundos,
fuente de risas y memorias,
eco lejano en tiempos profundos.
Hoy, solo uno más en el montón,
antigua joya de otra era,
pero en sus días, manantial de emoción,
fuente brillante de primavera.