Un dulce bocadillo, rojizo y bonito. Simboliza la renovación y esperanza, siendo lindo en apariencia como en sabor, tiene un significado que lo destaca aún más que lo anterior. Lo usan para decorar, evoca elegancia y sofistiquez.
Cambiar fondo del poema
En un jardín de sueños, dulce encanto,
surge el bocadillo rojo, vivo y santo,
con su brillo resplandece en el mantel,
es promesa de esperanza, un nuevo amanecer fiel.
Su sabor es un canto de armonía,
una danza de sabores, pura melodía.
Con elegancia viste la mesa en su gala,
sutil y sofisticado, en cada alma se instala.
Más que apariencia, su alma destaca,
simboliza la renovación que nunca flaquea.
Como joya tardía de la tierra sale,
un delicado tesoro, en cada corazón vale.