Renuncié a un trabajo formal a los míos no les gustó la idea. Me costó una relación.Quise incursionar en algo distinto, elegí dibujar la madera, crear arte con mis manos.Mi primer tallado realizado fue un árbol llamado un árbol venerado por dos ciervos y coronados con una gran águila. Mi nombre es Tallados Irminsul
Cambiar fondo del poema
Renuncié al yugo del reloj,
y en casa susurraron dudas,
un lazo se rompió en mi pecho,
mas el alma siguió desnuda.
Quise un rumbo hacia lo eterno,
donde el tiempo no corroe,
con mis manos, un árbol surge,
y sobre él un águila fluye.
Ciervos dos lo aplauden, fieles,
en la danza de las formas,
mi nombre, Tallados Irminsul,
esculpe sueños que transforma.
El arte en madera canta,
libertad de viva veta,
mi destino es el taller,
donde cada pieza es completa.