Un pequeño roedor con fama de ser un ladrón, es todo un miron. Corre de casa en casa en busca de un alimento, aunque también se encuentra en el césped del campo, buscando nueces. Es un animal preciosos, que pocos notan .
Cambiar fondo del poema
En la sombra del jardín sigiloso,
un pequeño roedor, ágil y curioso,
se escabulle de casa en casa veloz,
con mirada atenta y pasos de dios.
En el césped del campo su danza empieza,
buscando nueces, su dulce fortaleza.
Es un ladrón que nadie vigila,
con su cola y su risa tan tranquila.
Aunque pocos lo notan, su belleza brilla,
en su mundo diminuto, entre la hierba en la orilla.
Un tesoro del bosque, un susurro al oído,
en el canto del viento, su espíritu erguido.