Renuncié a un trabajo formal, a los míos no les gustó la idea. Me costó una relación.Quise incursionar en algo distinto, elegí transformar la madera, crear arte con mis manos.Mi primer tallado realizado fue un árbol llamado un árbol venerado por dos ciervos y coronados con una gran águila. Mi nombre es Tallados IrminsulUn arte dedicado a los dioses nórdicos.Gracias Odín. Soy Tallados Irminsul.
Cambiar fondo del poema
Renuncié al yugo de un trabajo formal,
mis pasos se alejan de viejas cadenas,
los míos, perplejos, miran mi señal,
y el precio pagado es de agudas penas.
Por un sueño de madera, mi corazón late,
las manos labran un nuevo destino,
los ciervos veneran un árbol que abate,
con águila alada, custodia el divino.
Tallados Irminsul, en mi sueño hallé,
arte que evoca a dioses del norte,
gracias, Odín, por mostrarme la fe,
con madera y fe, redibujé mi norte.