Renuncié al yugo diario, Con el pulso firme y decidido.Los míos vieron un salto, Hacia un abismo desconocido.Perdí amores, certezas, Mas mis manos encontraron. En la madera, firmeza, Un mundo nuevo forjaron.Plasmando en rama mi espíritu y voz, dedicado a los dioses, a Odín mi oración. Gracias, destino, por abrir mi visión, Soy Tallados Irminsul, arte y pasión.¡Tallados Irminsul!Transformé cada corte, Un árbol se alzó en mi arte, donde Dos ciervos veneran tronco y ramasy hay un águila como estandarte.Elegí tallar la madera, Convierto los sueños en formas labradas.Con manos que esculpen y crean; A jela, a frig y a la diosa freya.Plasmando en rama mi espíritu y voz, Dedicado a los dioses, a Odín mi oración. Gracias, destino, por abrir mi visión, Soy Tallados Irminsul, arte y pasión.¡Tallados Irminsul!¡Tallados Irminsul soy yo! ¡Igor!
Cambiar fondo del poema
Renuncié al yugo diario,
con pulso firme y osado,
mis pasos vieron el salto
hacia lo desconocido, arrojado.
Perdí amores, certezas,
mas hallé en la madera firmeza.
Forjé un mundo nuevo,
plasmando mi espíritu y mi esencia.
Dedicado a los dioses, a Odín mi oración,
agradezco al destino por abrir mi visión.
Soy Tallados Irminsul, arte y pasión,
cada corte transforma, en madera mi creación.
Dos ciervos veneran ramas,
un águila alza el vuelo,
elegí tallar mis sueños
en formas que el mundo desvelo.
A Freyja, Frigg y Hel invoco,
con manos que esculpen lo profundo,
cada golpe resuena en eco,
soy Igor, tallador de este mundo.
¡Tallados Irminsul!
Con cada pulso y entalladura,
mi espíritu se alza y se abraza,
en la madera vive mi armadura.