Y cuando lo oyes unas cuantas veces y eres consciente de que es mejor guardar silencio y no contar nada,se convierte en una mordaza que limita tus interacciones sociales.Te hace sentir un aislamiento y una gran barrera para comunicarte y socializar.¿Te callas o mientes?Y mientras ves como el resto socializa y avanza,tú solo puedes ver en silencio,como se abre una brecha de distancia cada vez más grande, que te separa.No sé puede ser el juguete roto,o nadie te querrá.... Pero sentirán mucho que hayas pasado por eso, antes de volver a la misma conversación y olvidarlo, pero contigo guardando silencio.O ya les aguaste la fiesta y el ambiente o la energía se ha vuelto incómoda o negativa.
Cambiar fondo del poema
En el eco de la sala susurran los silencios,
un universo de palabras atrapadas,
sin alas para alzar vuelo, ni espacio para danzar.
La mordaza del miedo aprieta,
consumida por la sombra de un susurro,
una brecha que no deja de crecer.
Mientras el mundo a mi alrededor gira y canta,
voy hilando mi voz en un hilo quebradizo,
un hilo que no puedo tejer en palabras.
Me encuentro en el umbral de la verdad,
¿me callo o miento,
sabiendo que la distancia es una herida profunda?
No quiero ser juguete roto en la vitrina,
una historia que se cuenta y se olvida.
Prefiero callar y ver cómo la fiesta retrocede,
como los ecos que nadie escucha,
donde la energía se disipa lentamente,
y yo, en mi silencio, permanezco,
un espectador de la vida que no abrazo.