A veces odio sentir tanto, y lei una vez que "los monstruos mas oscuros surgen de las personas mas brillantes".
Cambiar fondo del poema
A veces odio sentir tanto,
en un mar de emociones naufrago,
donde el alma, cual barco errante,
busca paz entre llantos.
Leí una vez, en susurros de viento,
que los monstruos más oscuros
surgen, implacables,
de las personas más brillantes.
Luz y sombra, danza en el ser,
mentes que arden, llameantes,
temen del abismo renacer,
ocultando angustias palpitantes.
Así, en la tormenta del sentir,
donde el brillo se ve opacado,
nos perdemos sin fingir,
los monstruos internos cansados.