Cuando estoy creando falsos escenarios mentales, y me doy cuenta que he estado hablando conmigo mismo por horas fingiendo ser tres personas.
Cambiar fondo del poema
En el teatro de mis pensamientos,
creo mundos que no son reales,
hablan voces, en ecos lentos,
tres soy yo, en mares mentales.
Las sombras danzan en mi mente,
un diálogo eterno, sin temporalidad,
mientras el reloj sigue indiferente,
tramas de humo en la realidad.
Cada palabra, un susurro incierto,
como actores en un film fugaz,
mi corazón se siente despierto,
en cada papel, mi alma está.
Y al fin, en esta obra privada,
me descubro y vuelvo a mí,
los personajes se disuelven en nada,
y el silencio es mi único anfitrión aquí.