¿Si sufres tanto en silencio porqué los sigues haciendo? Porque cuando hable, fue peor. Desde entonces mi mente no encuentra consuelo. Mi mente destruye todo lo bueno.
Cambiar fondo del poema
En silencio te escondes, amor callado,
donde las sombras tejen su cruel trama,
preguntas qué tejido te aferró amado,
¿por qué mi voz fue llama y no un alma?
Hablé, y el eco devolvió tormentas,
las palabras, cuchillos de doble filo,
y desde entonces, mi mente a tientas
carcome sueños, como frío río.
En la quietud me refugio, destrozado,
milagros de paz busco, pero el suelo
se quiebra bajo pies de quien, agobiado,
ve en su mente el verdugo de lo bueno.