Yo cuando me sentía en confianza empiezo a hablar mucho de un solo tema pero en mi casa casi nunca me escuchan o dicen que no les interesa o que ya le había dicho eso entonces me encierro y cuando hablo con mis amigos me detengo por pensar que soy molesto o irritante
Cambiar fondo del poema
En el murmullo de mi hogar callado,
mi voz se eleva, solitaria e insistente,
tejiendo hilos de palabras que no encuentran
abrigo en oídos que las vean distintas.
Esos temas que arden en mi pecho,
se vuelven ceniza en miradas ajenas,
un eco que se ahoga en la indiferencia
de sala y comedor, de habitaciones.
Y cuando en el refugio de amistades cálidas,
quisiera soltar mi río intenso de ideas,
me detiene la duda, como piedra en el cauce,
me pregunto si mi voz es bienvenida.
Entonces guardo mi canto febril,
como un secreto entre labios sellados,
esperando el día en que mi voz resuene,
en un espacio donde se tejan historias,
y resplandezca el fulgor de mi esencia.