A nadie le importa tu salud mental, hasta que eso se convierte en ira y explotas, Y aún así no les importa, sólo te tachan de loco e irracional e intentan culparte de todo o abandonarte porque "es que tú no eras así"
Cambiar fondo del poema
En la sombra, silencio profundo,
hasta que el volcán estalla feroz,
pisotean el grito en un segundo,
y el "loco" es el eco de su voz.
Hasta el margen te empujan,
sin ver cicatrices que ayer sembraron,
con juicio rápido escupen,
los mismos que tu verdad ignoraron.
"Es que tú no eras así", murmuran al partir,
con desprecio disimulan su temor.
Pero al borde del abismo somos mil,
reflejos quebrados, buscando calor.
Mas cada chispa es semilla,
en el fuego hallamos poder,
solo en la piel del quiebre brilla
la fuerza que nos va a sostener.