La musica me consuela y llora conmigo, pero hay personas que dicen que mejor orale a Dios o lea tu biblia y me incomodan.
Cambiar fondo del poema
En mi rincón, la música me acoge,
sus notas lloran conmigo, al filo del silencio,
ahonda en mi alma, dulce abrigo,
donde suena cada eco de mi anhelo intenso.
Personas vienen, con susurros de fe,
"Dios te escucha, ora, toma la Biblia," dicen,
pero mi refugio, entre acordes lo encontré,
donde las lágrimas en melodías se deslizan.
La música es mi oración, mi voz callada,
en cada cuerda vibra mi devoción sincera,
aunque incomoden sus miradas,
en cada compás, mi espíritu se libera.