Un par de gemelos se escabullen durante la noche a la habitación de una persona para hacerle una felacion mientras duerme
Cambiar fondo del poema
En la penumbra los gemelos van,
silenciosos como sombras en la habitación,
la luna observa desde su altar,
con destellos de osada insinuación.
Suaves pasos sobre el suelo frío,
deseos secretos en un susurro fiel,
la noche guarda secretos de rocío,
mientras el sueño envuelve un dulce laurel.
Como río oculto, su audacia fluye,
sin despertar al mundo, al alma velar,
los gemelos, a la oscuridad acuden,
donde el anhelo se atreve a soñar.
Misterios, como la noche, se empeñan,
en un abrazo etéreo, tan fugaz,
y al alba los sueños, cual niebla, se despeñan,
mas el eco del misterio envuelve el haz.