Los nietos son el premio a la vejez, un pedacito del cielo que nos llena de ternura y amor. Con su suavidad y cariño son un bálsamo que alivia nuestra vida y nos llena de alegría.
Cambiar fondo del poema
Nietos, premio de la vida anciana,
pedacito de cielo en el ocaso,
ternura pura que el tiempo desgrana,
amor constante en cada abrazo.
Con su suavidad, caricia ligera,
bálsamo dulce que alivia al pasar,
son rayos de sol, luz que se esmera
en llenar la vida de risa y amar.
Pequeños milagros, fuente de alegría,
en sus ojos brilla la paz del hogar,
en su risa hay ecos de eterna armonía,
nietos, tesoros que el alma va a colmar.