no me puedo quedar mucho tiempotengo un par de cosas que hacervoy a decir hola rapidoy luego he de partir
Cambiar fondo del poema
En el umbral del instante,
el reloj lanza su red,
un saludo fugaz brota
como flor al amanecer.
Las alas del viento apresuran,
murmullo de un adiós veloz,
no puedo quedarme mucho,
me esperan deberes sin voz.
Resuena un eco de prisa,
en el aire queda el calor,
un "hola" que vuela libre,
luego el vuelo del soñador.