A caballo en una escobaandaba el niño Manuel.De atrás gritaba María:"Dámela, que hay que barrer".En otra ocasión yo via Mariíta esperandocon la comida serviday el niño andaba jugando.También un día domingoque andaba limpio y peinado,dicen que cayó una pozay quedó todo mojado.Aquí se acaba la historiadel Manuelito chilenoque un día sacando frutasde un árbol se vino al suelo.
Cambiar fondo del poema
A caballo en una escoba
galopaba el niño Manuel,
dejando atrás las risas
de María con su “¡Ven!”.
En la cocina, Mariíta
paciente en la mesa está;
el niño corre y brinca,
sin hambre ni pensar.
Domingo de gala y sueño,
con ropa y peinado ideal,
pero la lluvia traicionera
a una poza lo hizo saltar.
Hoy la historia culmina
del pequeño Manuel chileno,
que al buscar dulces frutas
del árbol al suelo vino pleno.