Una simple lluvia que se hará un huracán,Y un amanecer que sin sol ha de empezar,La fuerza del viento negro que nubla tu corazón.Que no te deja pensar, al abismo tú puedes caer.
Cambiar fondo del poema
La lluvia suave besa la tierra,
con promesa de furia que ha de crecer,
un susurro del cielo que se aferra
a convertirse en un vasto huracán sin ceder.
Un amanecer sin el sol se despierta,
en el horizonte gris se empieza a pintar,
la fuerza del viento negro alerta,
en su oscuridad tu ser busca claudicar.
El viento se lanza, frío y profundo,
como sombras que envuelven el corazón,
te arrastra al borde del mundo,
donde el abismo teme a la razón.
No dejes que el vendaval te quiebre,
piensa y siente más allá del temor,
que entre nubes oscuras, un rayo agreste,
habrá de revelar su dorado esplendor.