Me gustas pero tu silencio y tu indiferencia me hacen sufrir.
Cambiar fondo del poema
Me gustan tus ojos, su luz serena,
la forma en que brillan en la mañana,
pero tu silencio es una niebla espesa,
un muro de hielo que mi corazón atraviesa.
Tus palabras ausentes, gélidos vientos,
me hacen sufrir, rodando en tormentos.
Indiferencia tuya, un océano inmenso,
en el cual me pierdo, tan solo pienso.
Si tus labios hablaran, quebraran el sello,
quizás florecerían mis sueños más bellos.
Pero en este abismo de silencios rotos,
mi amor se consume, en suspiros devotos.