Feliz estar con mis nietosCada uno es un sentimiento y amor. La vida misma.
Cambiar fondo del poema
En el jardín del tiempo los veo,
mis nietos jugando, luz del deseo;
cada risa, un lazo, un soplo fugaz,
como estrellas que en el alma verás.
Cada uno un matiz, un nuevo color,
en su abrazo encuentro todo mi amor;
con ellos la vida danza y resplandece,
felicidad que el corazón fortalece.
En sus ojos, el mundo nuevo nacer,
entre cuentos e historias, volver a creer;
porque en sus pequeñas manos divinas,
la vida misma, eterna, se destina.