Generador Gratuito de Poemas con IA

Cuando te mueres, no sabes que estás muerto, no sufres por ello, pero es duro para el resto. Lo mismo pasa cuando eres imbécil.

En la tierra silenciosa y desierta,  
donde yacen los cuerpos que han partido,  
la paz eterna borra toda alerta,  
un descanso que el ser nunca ha conocido.

No sabe el muerto de su despedida,  
ni el imbécil de su torpe juego;  
ajenos ambos al eco que se olvida,  
dejando a otros con el duro fuego.

Al marchar, queda un vacío sin rumor,  
no pesa el fin al que ya no lo siente,  
pero deja al que queda un gran dolor  
en su propia ignorancia, indiferente.

Así el imbécil camina sin pesar,  
mientras el mundo a su paso sufre,  
y en la memoria deja al descansar,  
una espina que por siempre se encubre.

Cambiar fondo del poema

Por defecto: bluePor defecto: colorsPor defecto: gradientPor defecto: poolPor defecto: pyramidPor defecto: sandPor defecto: seaPor defecto: silhouettePor defecto: sun
En la tierra silenciosa y desierta, donde yacen los cuerpos que han partido, la paz eterna borra toda alerta, un descanso que el ser nunca ha conocido. No sabe el muerto de su despedida, ni el imbécil de su torpe juego; ajenos ambos al eco que se olvida, dejando a otros con el duro fuego. Al marchar, queda un vacío sin rumor, no pesa el fin al que ya no lo siente, pero deja al que queda un gran dolor en su propia ignorancia, indiferente. Así el imbécil camina sin pesar, mientras el mundo a su paso sufre, y en la memoria deja al descansar, una espina que por siempre se encubre.