No voy a eliminar la evidencia de todo lo malo que hice en el pasado, eso quedará como uno de los mayores errores que cometí y de lo que pude salir.
Cambiar fondo del poema
En el rincón de mi pasado oscuro,
quedan huellas de lo que fui,
sin borrar los pasos ni el murmullo
de errores que taladraron mi existir.
Testigos mudos en el polvo y el eco,
las sombras no niego ni busco ocultar,
fueron la tormenta que rasgó mi pecho
y el alba donde pude despertar.
Cada cicatriz, una página escrita
en el libro de mis pasos errantes,
me enseña a volar en el límite
del abismo que dejé atrás.
Desde el suelo levanté mi vuelo,
y en las ruinas floreció mi verdad,
de lo malo surgí, fuerte y sincero,
con el coraje de aprender a amar.