Adiós, 2024Se va el año, hojas secas al viento,Llevaste alegrías, tristezas también.Un ciclo que cierra, un nuevo comienzo,Esperanzas renacen, sueños que vuelan.Gracias por cada instante, por cada lección,Por los abrazos que llenaron mi corazón.Por las risas compartidas, por las lágrimas que cayeron,Por todo lo vivido, aunque a veces dolió.Ahora miro al futuro, con ojos llenos de luz,Con la certeza de que algo grande vendrá.Así que adiós, 2024, te llevo en mi cruz,Y doy la bienvenida al nuevo amanecer.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
Se va el año, hojas secas al viento,
Llevaste alegrías, tristezas también.
Un ciclo que cierra, un nuevo comienzo,
Esperanzas renacen, sueños que vuelan.
Gracias por cada instante, por cada lección,
Por los abrazos que llenaron mi corazón.
Por las risas compartidas, por las lágrimas que cayeron,
Por todo lo vivido, aunque a veces dolió.
Me enseñaste a caminar, a no tener miedo,
A valorar lo pequeño y agradecer lo eterno.
Las tardes de sol, los silencios que hablan,
Los pasos firmes sobre sendas aún no andadas.
Ahora miro al futuro, con ojos llenos de luz,
Con la certeza de que algo grande vendrá.
Así que adiós, 2024, te llevo en mi cruz,
Y doy la bienvenida al nuevo amanecer.
No temo la incertidumbre ni el misterio callado,
Cada día trae consigo su luz y legado.
Doy las gracias al tiempo, al instante vivido,
Por ser parte de mí, de mi camino compartido.
Las estrellas del año pasado aún brillan,
Sus ecos me guían, sus sombras me comprendan.
Dejo atrás tus hojas, buscando el verdor,
Para florecer de nuevo, en un renovado amor.
Así concluye la danza de un año que se aleja,
Con su música suave, su eterna conseja.
Un adiós que no duele, pues todo es viajero,
Para dar paso al futuro, al destino sincero.
Adiós, 2024, en cada hora dejaste
Un eco de luz en mi alma eterna.
Y este adiós, que retumba con voz serena,
Es un saludo al mañana, a la vida, que espera.