Poema que trate sobre la frustración al ver los sueños que nunca se cumpliran
Cambiar fondo del poema
En el vasto espejo del ocaso,
donde flotan sueños como nubes,
se dibuja una senda de pasos,
hacia ilusiones que el tiempo sube.
Cada estrella es un deseo callado,
un susurro perdido en el viento,
y en el corazón late cansado,
el eco de un invisible lamento.
Las manos extienden su anhelo,
al horizonte de esperanzas rotas,
mas el destino yerra su vuelo,
deja al alma con miradas absortas.
Es un canto de eternos desvelos,
bajo el cielo que ninguna palabra camina,
y en su luz se disuelven los sueños,
como el mar absorbe la espuma marina.