Seguimos firme, nuestra convicción no cambiará.Aunque existan algunos que nos quieren ver caer.Ellos podrán ganar una batalla.Pero la guerra, venceremos otra vezSomos la manada de lobos,Escucha bien, cada día somos más.Desde lejos algunos observan en silencio.Esperando la llamada ¡Aullidos!Listos y dispuestos a luchar.La manada.Basta de querer destruir,Lo que con pasado con la espada costó forjar,Vidas que se perdieron, el pasado no se puede borrar.
Cambiar fondo del poema
Seguimos firmes en la senda clara,
nuestra convicción, roca que no cede,
aunque acechen sombras que quieran vernos caer,
con su risa incierta, y su silencio frío.
Podrán ganar batallas en la niebla,
pero esta guerra, sí, la venceremos;
somos la manada de lobos ágiles,
cada día crecemos, somos más, escucha.
Desde la distancia, en la penumbra,
otros observan, esperando la señal,
y al unísono, ¡aullidos! surgen en la noche,
listos siempre, valientes para luchar.
Basta ya de destruir lo que logramos,
con espadas del pasado, se forjó nuestro ser;
vidas se perdieron, memorias que arden,
el pasado queda, imborrable en la piel.