Yo no tuve jamás nada mio nada que ofrecer a una chica
Cambiar fondo del poema
Nunca tuve un cielo,
ni estrellas que regalar,
ni un jardín de sueños,
ni promesas a colmar.
No tuve un tesoro,
ni palabras de cristal,
ni brisa en los labios,
ni un tiempo que abrazar.
Pero en mi silencio,
miro el mundo caminar,
desnudo, sin nada,
solo esperanza al amar.