En esta tarde de verano, Es momento de escribir una canción.Reímos, sufrimos y nos ilusionamos.¡Sí amigo! los metaleros también tenemos corazón.
Cambiar fondo del poema
En esta tarde de verano ardiente,
las notas danzan con el viento suave,
es momento de escribir, de ser valiente,
una canción que encienda, que nunca acabe.
Reímos bajo el sol, el alma expuesta,
luz y sombra entre acordes se entrelazan,
sufrimos al compás de una siesta,
ilusiones en las cuerdas se disfrazan.
¡Sí amigo! el metal también vibra fuerte,
en el corazón de aquellos que lo saben,
latidos de metal, amor latente,
en ráfagas de riffs que nunca acaben.