En esta tarde de verano, Es momento de escribir una canción.Reímos, sufrimos y nos ilusionamos.Y también nos entregamos con pasión.Sobre la piel, recuerdos florecen, De lo que hubo y nunca pudo ser. Suspiros que el viento desvanece, Y las ilusiones que quieren renacer.
Cambiar fondo del poema
En esta tarde de verano,
cuando el sol empieza a caer,
la pluma busca en vano
una canción que pueda nacer.
Reímos, sufrimos, soñamos,
con el corazón al descubierto,
y enredados, nos entregamos,
como un verso tímido y despierto.
Sobre la piel, recuerdos florecen,
de lo que fue y nunca alcanzó,
suspiros que el viento desvanecen,
deseos que el tiempo no olvidó.
Y así, entre risas y pasión,
pretendemos atrapar el momento,
mientras el alma entona una canción,
que en la tarde se desvanece al viento.