La felicidad en la familia ocurre cuando se comparte, dialoga y uno se siente amado, protegido y con arraigo.
Cambiar fondo del poema
En el hogar surge un canto,
lazos de amor que no mienten,
compartimos cada encanto,
somos raíces vivientes.
Diálogos cruzan el aire,
susurros que el alma cubren,
en cada mirada, el lazo
que en las sonrisas descubren.
Protección en el abrazo,
refugio en cada palabra,
es un fuego que nunca apaga
si del amor se hilvana.
En familia, la felicidad
florece en tierra sagrada,
donde el corazón se anida,
y el alma nunca se acaba.