Mi regalo para el 2025 sería paz y armonía para el mundo y que todas las familias estén unidas.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
En el umbral del nuevo amanecer,
mi regalo al mundo quiero ofrecer,
una paz dorada, un canto sereno,
armonía que encienda el cielo pleno.
Que las guerras callen, susurros sean,
y en cada rincón las sonrisas vean,
que el odio se disipe como bruma,
y la esperanza, como sol, se suma.
Que en el hogar las familias se unan,
en la mesa, sueños juntos comulgan,
los rencores olvidados en la brisa,
se eleven con el viento, sin prisa.
En 2025, mi deseo es claro,
que el amor sea el corazón del faro,
luz reluciente en la noche estrellada,
guiando pasos, como luna dorada.
Que cada niño encuentre su camino,
en brazos de un mundo cálido y divino,
creciendo en la caricia de la paz,
cual flor que danza en el verde solaz.
No más fronteras, ni muros de miedo,
un solo latido, un solo acuerdo,
que el mundo cante en un solo idioma,
de corazones que a la vida toman.
Que la tierra florezca en su pureza,
en cada gesto, una tierna nobleza,
y que el eco de este amor profundo
resuene en cada ser y rincón del mundo.
Este es mi regalo, mi firme oración,
que el amor sea la eterna canción,
cual constelación en el firmamento,
la paz universal, nuestro sustento.