En el susurro del viento siento,no soy fastidioso, soy viento.Me dejo llevar por la emoción,un río que fluye sin dirección.La psicóloga sabiamente habló:"Emociones guardadas, estrés dan."Entonces prefiero vivir el hoy,con el corazón abierto y sin plan.En el amanecer del alma hallo paz,liberando el peso que oculta la faz.La vida se forja en momentos de luz,y yo me dejo llevar, sin hacerme de cruz.|Cinco estrofas
Cambiar fondo del poema
En el susurro del viento siento,
no soy fastidioso, soy viento,
como brisa que escapa, me ausento,
y en el danzar del aire, me reinvento.
Me dejo llevar por la emoción,
un río que fluye sin dirección,
sin mapas ni brújulas, sin razón,
sólo el compás del corazón.
La psicóloga sabiamente habló:
"Emociones guardadas, estrés dan."
Como río rebelde que se desbordó,
prefiero vivir el hoy, sin plan.
En el amanecer del alma hallo paz,
liberando el peso que oculta la faz,
cuando el alba con sus secretos abraza,
y el alma de sus sombras se desenvasa.
La vida se forja en momentos de luz,
y yo me dejo llevar, sin hacerme de cruz,
en el horizonte infinito de un mañana,
donde el viento y yo somos una sola gana.