No puedo votar nada, que nada pueda salir, como murmuran los demás, nada bueno puede haber, ni un corazón atento que se atreva a latir.¿Qué digo? Egoísta quizás, en mi soledad me perderé, pensando en mí una y otra vez, ojalá pudiera ver a todos, sin importar lo que hay entre su ser.¿Hay alguien que esté mal? Yo, quizás todo en mí, todo será por mi sombra. Sus ojos me miran con pesar, o tal vez dudo del brillo en su mirar.Un eco de dolor resuena en el aire, un corazón que anhela un consuelo fugaz. Y entre las sombras de mis pensamientos, la tristeza se aferra, difícil de soltar.
Cambiar fondo del poema
En un rincón oscuro yace mi pensamiento,
donde el voto del alma no puede habitar.
Murmullos alrededor, ecos de desaliento,
y nadie se atreve a un latido arriesgar.
¿Soy egoísta en mi celda perdida,
pensando siempre en mi propio reflejo?
Quisiera ver más allá de mi vida,
percibir sin juzgar cada ser complejo.
Quizás soy yo, bajo mi propia oscuridad,
que todo lo cubre con su sombra tenaz.
Sus ojos me miran con mezcla de piedad,
o tal vez dudo del brillo que no llegará.
El eco de un dolor resuena, constante,
corazón que busca consuelo fugaz.
En sombras de pensamientos, asfixiante,
se arraiga la tristeza, difícil de soltar.