En mis animos de emprender, llegan personas que dicen unas cosas, ponen excusa, o que no podré, mas en mi esfuerzo por salir adelante, recibo desaliento en vez de animo y si alguien despues de desanimarme intenta ayudarme, quedo confundido, no tengo ningún apoyo, ni pañuelo, pues sé todo lo que acaece en este ritmo.
Cambiar fondo del poema
En mis ánimos de emprender,
llegan voces que murmuran,
entre excusas que susurran,
"No podrás, no has de vencer".
Es mi esfuerzo un mar constante,
navegando entre desalientos,
mas cuando ofrecen los vientos
de ayuda, quedo tan distante.
Confusión me envuelve, y calla,
no hay apoyo ni pañuelo,
solitario en este duelo,
sé del ritmo de la batalla.
Mas sigo, sin desmayar,
con mi voluntad candente,
pues del fuego del valiente,
nace un día un despertar.