O de repente ¿por eso quedó loco?De tanto recibir desalientos y heridas mudas,A pesar que no levante ni un dedo, los demás se las pagan conmigo y finjo mis lagrimas en una almohada
Cambiar fondo del poema
En sombras silencio acompaña,
angustias susurran, heridas en calma,
recibe el alma desalientos al vuelo,
un dedo no alzado, pero carga el mundo.
Los demás, ajenos, débiles reclamos,
sus penas transfieren, mi pecho su eco,
lágrimas finjo, en almohada entrego,
un loco callado, en un mudo incendio.