Una mente rapida es loca, una mente lenta es santa, pero una mente detenida es Dios
Cambiar fondo del poema
Entre el rayo y la calma,
baila la mente,
que en su fuego ardiente
algunos llaman loca.
Por otoños de sosiego,
anda la mente lenta,
buscando un destino
entre hojas silentes.
Mas en el silencio,
donde todo es infinito,
la mente detenida
trasciende al mismo Dios.