Aquella noche no podía dormir, te llame y viniste a contarme un cuento. Me quedé dormida y pensé, mi mamá es eterna hoy comprendo que no eras eterna, sigo pensando que tú estás a mi lado, siento tú aroma, tu perfume, esas mariposas que vuelan a mi alrededor aletean y su baile al compás de la brisa. Mamá nada quedó pendiente entre nosotras.Quiero recordar tu partida que se aproxima y decirte que no te he olvidado. cuando te amo mamá.
Cambiar fondo del poema
Aquella noche insomne, el insomnio feroz,
te llamé y viniste, como el sol tras el albor.
Me cantaste un cuento, arrullo sin par,
y en tus brazos dulces logré descansar.
La ilusión eterna de mamá inmortal
se rompió un día, cruel y real.
Sin embargo, en mi alma aún estás,
con aromas y ecos que no se irán jamás.
Las mariposas danzan su etéreo vals,
sus alas murmuran recuerdos voraz.
Nada quedó pendiente, nuestra trama cerrada,
tu partida se acerca, pero nada está olvidada.
Te siento aquí, en cada brisa y susurro,
mamá, cuando te amo, mi amor es puro.
Hoy te recuerdo, con lágrimas y amor sin final,
mi eterna madre, jamás uno más será igual.