Conde Vaslork viste con traje negro grisaseo, con sombrero del mismo color y un bastón en donde esta tallada una culebra.
Cambiar fondo del poema
En las sombras del anochecer,
Conde Vaslork se deja ver,
en su traje negro grisáceo,
susurros de líneas de acero.
Sombrero a juego con su andar,
como un cuervo que va a cazar,
su bastón narra historias ancianas,
una culebra tallada entre sus páginas.
Sus pasos marcan en el suelo,
el eco de un mundo paralelo,
diputado de lo arcano y sutil,
Conde de secretos en su perfil.
Entre nieblas su figura emerge,
en el viento su misterio se vierte,
Conde Vaslork, noble espectador,
del tenebroso teatro del amor.