En Algeciras, la vida danza,
a los dieciocho, sueños en la balanza.
En los pisos, murmullos de pandilla,
historias tejidas en cada esquina.
Pipo recorre con risa el bullicio,
mientras Puleva suaviza el sacrificio.
La feria destella con luces doradas,
donde el alma joven se siente alada.
Años que vuelan, momentos que brillan,
en Algeciras, la vida es maravilla.