Vuelan las águilas en el oscuro cielo,El enemigo acecha, nos quieren ver caer.Esperanzas se alzan, murallas de acero, En el filo de espadas que saben morder.Magos y brujos cruzan nuestro destino, ¡Sus sombras no harán al iggdrasil marchitar!Mil veces luchamos, por siempre un camino, Con fuerza y fe, sus vidas tomar. ¡De los valientes se cuentan historias!¡Somos el fuego del dragón Fafnir! ¡Que nunca se apagó!¡Cabalgaremos para encontrar la gloría!¡Seremos alma que jamás se rindió!¡Alma que jamás se rindió!Lluvia de sangre anuncia caída, Verán coraje y honor en cada pisar, No es hora de partir, aún de esta vida,En escudos y espadas ¡Victoria alcanzar!Ni los conjuros de brujos malignos, Podrán con su magia la batalla ganar. Porque los dioses están con nosotros, ¡De nuestra hazaña se cantará sin parar!¡De los valientes se cuentan historias!¡Somos el fuego del dragón Fafnir! ¡Que nunca se apagó!¡Cabalgaremos para encontrar la gloría!¡Seremos alma que jamás se rindió!¡Alma que jamás se rindió!¡Caminamos sobre espadas quebradas! ¡Al amor de la lucha, una gran ilusión!Hoy los caídos beberán con los dioses,¡En el Valhalla cantarán esta canción!¡Alma que jamás se rindió!
Cambiar fondo del poema
En cielos oscuros vuelan águilas fieras,
el enemigo acecha, trama nuestra caída.
Esperanzas se alzan, murallas sincera,
en el filo de espadas la lucha es vivida.
Magos y brujos cruzan nuestro destino,
sus sombras no harán al iggdrasil marchitar.
Mil veces luchamos, por siempre un camino,
con fuerza y fe, sus vidas tomar.
¡De los valientes se cuentan historias!
Somos el fuego del dragón Fafnir,
que nunca se apagó en las memorias,
cabalgaremos unidos, la gloria al fin.
Lluvia de sangre anuncia caída,
verán coraje y honor en cada pisar.
No es hora de partir en esta vida,
en escudos y espadas, ¡Victoria a alcanzar!
Ni los conjuros de brujos malignos,
podrán con su magia la batalla ganar.
Porque los dioses están con nosotros,
¡de nuestra hazaña se cantará sin parar!
¡De los valientes se cuentan historias!
Somos el fuego del dragón Fafnir,
que nunca se apagó.
Nuestro espíritu nunca se rendirá,
¡con coraje al Valhalla vamos a llegar!