Lo único bueno que has hecho en tu vida Es el pan duro de tus hornos malditos.Solo era un timo para el financista Asia medieval, en tus caldos podridos,Él Víctima ilusa, tú ser dañino, La decencia, extraviada en camino.Proyectos lerdos, sin pies ni cabeza,Ni tú conoces realmente la esencia.No sé cómo hay quienes que en ti confían, Busca en las redes por las Nornas tejidas. Sabrán quién eres en verdad caradura,Ya no te nombran como cuando naciste.Temes a Tyr porque eres un vil hombre,Ya has conocido la justicia de TyrfingSentencia eterna para los que traicionanNo habrá Valkirias que levanten tu alma Pútrida carne de un ente repulsivo En las mazmorras pedirás que te lleven.Ni un día en tu vida sentirás alegría, No hay descanso para el que conspira.Ya nadie escucha tu demente delirio,Eres solo un viejo que camina torcido,Viaja hasta donde nadie te reconozca,¡En esta tierra ya estás sentenciado!Como perro sarnoso que vaga por las calles,Ningún bocado te darán por perversoMuerdes la mano del que soba tu lomo Canilla blanca condenada a marcharse.Viejo castrado de vestidos de dama Maldigo el día en que a este valle llegaste
Cambiar fondo del poema
En tus hornos arden tristes recuerdos,
un pan que cruje y llora en secreto,
testigo amargo de tus tiempos inciertos,
financista engañado en un mercado despierto.
En caldo corrupto, sombras se alzan,
víctima y villano en danza macabra,
la decencia perdida en caminos ajenos,
proyectos que claman sentido eterno.
Las Nornas tejieron historias ocultas,
de un caradura cuyo nombre se basta,
temes a Tyr, su espada de juicio,
condena eterna para el traidor ficticio.
Valkirias se alejan, tu alma rechazan,
carne pútrida en mazmorras pernocta,
ni un rayo de sol alumbra tus días,
conspirador errante sin traza de vida.
Los ecos del odio marcan tu sendero,
viejo torcido de delirios enfermos,
transitas donde ya no hay memoria,
perro sarnoso de destino funesto.
A las sombras regresas, olvidado,
los campos temen al pervertido,
maldito el día en que viste luz,
tu legado es el polvo, en viento, perdido.