Abran las puertas démosle la bienvenidaAl bufón medieval,No se dejen engañar por él.Delirios en su cabeza, embustero.A pueblo que va, engaña a la gente,
Cambiar fondo del poema
Abran las puertas, démosle la bienvenida
al bufón medieval, su risa retorcida.
No se dejen engañar por el danzante,
pues bajo su sombrero, una mente delirante.
Con sonrisas y cuentos, a pueblo que va,
teje sus mentiras como una realidad.
Embustero encantado, su arte seduce,
mientras su verdad, en sombras, se reduce.
En la plaza se alza, con gesto travieso,
y aunque su eco sea risueño y confeso,
las almas cautivas, en su lúdico juego,
no ven que su mundo es un engañoso fuego.