La certeza es una duda de la que sólo sabemos el naufragio
Cambiar fondo del poema
En el vasto mar de la mente,
la certeza flota, temblorosa,
un susurro suave, incierto
que en las olas se desglosa.
La dócil duda la envuelve,
como niebla sobre el firmamento,
y en ese naufragio solemne
se disuelve el pensamiento.
Buscamos islas de confianza
en un océano de preguntas,
pero la certeza es danza
de sombras que nunca juntas.
Así, perdidos navegamos,
con las velas hechas de sueños,
pues en la duda habitamos,
donde la verdad nunca es dueño.