Llamo a mis alumnos "mis niños" porque en nuestro curso juntos, no solo son nombres en mi lista de clase, sino que se convierten en parte de mi vida.
Cambiar fondo del poema
Mis niños les llamo, con amor y con arte,
no son solo nombres en un viejo papel,
en la clase ellos viven, son la luz que comparte,
y en mi vida se hacen un eco fiel.
Pequeñas estrellas que brillan y arden,
en su viaje de sueños, trazo mis esperanzas,
sus risas son ríos que en mi corazón parten,
y en cada lección, se dibujan alianzas.
En este aula nuestra, sembramos caricias,
cultivamos sueños y lazos sin fin,
mis niños, mis guías, mis eternas delicias,
en sus ojos, un mundo que empieza a latir.