Cuando me abrazas siento que llego al paraíso.Ocho estrofas
Cambiar fondo del poema
Cuando me abrazas, siento que llego al paraíso,
un susurro de estrellas en la brisa del quicio.
Tu abrazo eterno, refugio sagrado,
inmerso en el cielo, de luz impregnado.
La luna susurra secretos dorados,
y el tiempo se detiene, sueños anhelados.
Las nubes se abren, senderos divinos,
a tu lado, amor, se tornan mis destinos.
Tus brazos son alas, cielos en mis días,
y vuelo sin miedo, amando sin prisas.
Cálida promesa del amor sincero,
me elevo a la gloria de un dulce te quiero.
El silencio entrelaza melodías suaves,
y el universo calla, y ardemos en claves.
La eternidad se dibuja en tus ojos claros,
y el paraíso se abre, sin cerrojos ni faros.
Mientras el sol se duerme, en tu abrazo hallo,
el rincón sereno que tanto valoro.
Tu abrazo es un imán que al alma enraíza,
cosechando sueños en mi alma sumisa.
Un río de paz recorre mi esencia,
arrullando a mis miedos, ahuyentando ausencias.
En el jardín del abrazo, hay flores eternas,
donde el amor resplandece en horas ochenteras.
Tus brazos, refugio de intensas auroras,
donde el paraíso en canciones te amora.
Bajo el cielo nocturno, mi corazón reposa,
y en cada abrazo, mi alma florece, hermosa.
Por siempre en tu abrazo, encuentro mi sino,
trenzando destinos en nuestro camino.
Cuando el mundo susurra su melancolía,
tu abrazo me guía a mi eternidad mía.