Les debes dineros a músicos que viajaron a tu evento.No le pagaste a los recreadores que trajiste de la capital.Nunca sorteaste la rifa y te quedaste con los premios, Todavía esperan el sorteo.Todavía queda gente que cae en sus engaños. Su nombre y apellido es sinónimo de robos, estafas, desfalco y engaños.Me debes ochenta mil, en las redes sociales seguiré posteando para que me devuelvas mi dinero.Paga el trabajo de quien hizo tu logo y marketing.Tu deuda suma y sigue. Quizás hablando alemán sin saberlo hablar, logres pagar lo que debes. Pagarás.
Cambiar fondo del poema
En la sombra del evento, un rumor se alza,
músicos en silencio, sin pago ni balanza,
los recreadores miran al horizonte estancado,
sus risas apagadas, el contrato no honrado.
La rifa nunca sorteada, ocultó su verdad,
y aquel que la prometiera, hoy es sin piedad.
Tu nombre resuena como un eco de engaños,
robos y estafas se anidan en tus años.
Ochenta mil memorias claman en redes,
su eco persiste en cada línea que cedes.
Pagaste por un logo, mas no por el genio,
deudas que crecen, suman un nuevo milenio.
Quizás en alemán encuentres el camino,
que tu deuda salde y al fin cambie el destino.
Pagarás, decretan los vientos etéreos,
hasta que la justicia resuene en los misterios.