La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Cualquier persona que mantiene la capacidad de ver la belleza no envejece.
Cambiar fondo del poema
En la mirada joven, brilla el amanecer,
en cada rayo dorado, la belleza de ser.
Eterno juego de luces, danza la ilusión,
capturan al mundo, sin perder la razón.
La juventud, un suspiro, un instante fugaz,
mas quien ve la hermosura, siempre joven será.
El alma que atesora el destello del sol,
nunca envejece en sombras, ni pierde su rol.
Así, en cada sonrisa, en la flor, en el mar,
la vida, eterna primavera, vuelve a germinar.