Rostros en el irisTu rostro siempre estara en mi irigrabadoLa frase rostros en el iris debe aparecer en el poemaOcho estrofas
Cambiar fondo del poema
Rostros en el iris, sueños en el mar,
se dibujan sombras que nunca se van;
en el azul profundo, comienzan a hablar,
secretos tatuados que saben guardar.
Tu rostro se desliza con silencio y brío,
en mi iris habita, en su mágico río;
una luz que palpita en el leve rocío,
del amor que transmuta el aire sombrío.
El tiempo se detiene en su capricho atroz,
cuando el eco suave llama con su voz;
el destino esculpe con destreza feroz,
tu imagen eterna, como verso y foz.
La memoria atesora, en la niebla errante,
caminos oscuros y el sol fulgurante;
rostros en el iris, recuerdo distante,
mas estás en mi ser, en el pasar constante.
Bajo cielos que lloran, estrellas divinas,
mi corazón descubre tus fórmulas finas;
el amor se extiende por rutas clandestinas,
como versos que encuentran sus baladas genuinas.
El futuro murmura sus tildes y acentos,
ese amor ardiente en fulgores y alientos;
rostros en el iris, grabados momentos,
viajamos unidos, sin más desalientos.
La luna nos observa desde su esponjoso lecho,
tejiendo su tela en el lienzo deshecho;
en mis ojos, tu rostro busca su derecho,
a conquistar el alma con frenesí sin trecho.
Y cuando la noche cante su última canción,
y las estrellas se apaguen en un susurro de confesión;
rostros en el iris serán la ilustración,
de un amor infinito, de inmortal seducción.