¡¡¡Qué virtud enorme es saberse callar!!! Yo, en ocasiones lo logro, pero me salen subtítulos en la cara.
Cambiar fondo del poema
En el arte de callar hay grandeza,
virtud que pocos logran dominar,
como río que en su cauce reposa,
silencioso, pero hondo en su andar.
A veces, en mi intento de silencio,
mi rostro revela lo que callar quiero,
subtítulos de un alma sincera,
que en reflejos de emoción yo traduzco.
Grande es el poder de las palabras no dichas,
que en el eco del alma reverberan,
y aunque a veces me traicione la expresión,
valoro en mi ser el regalo del silencio.