Hoy nos reunimos para despedirte, pero sé que siempre vivirás en nuestros corazones. Tu amor incondicional, tus consejos sabios y tu ternura infinita quedarán grabados en nuestras almas para siempre. Te prometo que seguiré adelante con valentía y fuerza, recordando siempre el ejemplo de vida que me diste. Descansa en paz, querida madre.
Cambiar fondo del poema
Hoy nos reunimos en silencio y amor,
para despedirte con tristeza y honor.
Pero sé que en nuestros corazones vivirás,
como luz eterna que nunca se apagará.
Tu amor incondicional, guía sin fin,
sabios consejos guardaremos en el jardín
de nuestras almas, que lloran al partir,
pero encuentran en ti razones para seguir.
Prometo avanzar con valentía serena,
llevando tu ejemplo en primavera plena.
Descansa en paz, querida madre celestial,
tu ternura infinita es un legado inmortal.